¿Cómo sabemos que Dios es Indescriptible?

Las palabras no alcanzan. Esta es una noche de adoración. ¿Cómo sabemos que Dios es tan indescriptible? Sólo al salir a caminar en una noche estrellada podemos darnos cuenta que el Dios a quien veneramos supera cualquier imaginación. El salmista lo declara al decir

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos”. Sal. 19:1

Las estrellas no sólo están arriba “titilando”, están gritando hacia abajo a todos los que dirigimos la mirada: “Dios es asombroso, es indescriptible. Dios es increíble. Es más grande de lo que alguna vez han soñado, más grande que su mayor oración. Es el paso de fe más grande que hayas dado”.

“Un día comparte al otro la noticia, una noche a la otra se lo hace saber”, prosigue el salmista. Y esta noche nos dice “no lo dejes fuera”. No lo minimicen, porque es más grande que cualquier pensamiento que hayas tenido. Los cielos son como una gran cartelera, como un anuncio panorámico que nos recuerda eso cada día.

Las escrituras son sencillas y me gusta por eso. Me gusta la ciencia también. Las Escrituras dicen “En el principio creó Dios los Cielos y la Tierra”. Después dijo Dios, Sea la Luz, y fue la Luz. Y si fue lo que Dios quería, eso fue lo que obtuvo. Y entonces el Universo existió. Y es colosal. Ni siquiera sabemos qué tan grande es. Siempre lo llamamos “El Universo Conocido”. Aún no tenemos un telescopio tan grande como para ver qué es todo lo que Dios ha creado y está allí, pero cada vez que construimos uno más grande, nos sorprendemos otra vez. Hay cosas asombrosas allí que jamás hemos visto, y es como si Dios sonriera y dijera “Muy bien, felicidades, sigan trabajando, cuando construyan uno más grande les mostraré cosas que no habían visto. Vamos, ¡ustedes pueden hacerlo más rápido! ¡Tengo cosas aquí que los dejarán estupefactos!”.

Los científicos están perplejos. Uno de los dilemas que tienen es que deben haber más planetas habitados en el Universo. Si pensamos que el universo es una habitación para ustedes y para mí, es demasiado grande. Pero qué sucede si el propósito del Universo no sólo es una casa para ti y para mí, sino revelar el esplendor y la majestuosidad y la grandeza y la gloria del creador de todas las cosas. Entonces no es demasiado grande, entonces tiene justo el tamaño adecuado después de todo.

Viajemos por un momento al preciso instante en que dijo Dios sea la luz. En ese preciso momento, a la orden del Creador, salió disparada la luz a 300 mil km por segundo, esa es la velocidad de la luz en caso de que ya se nos haya olvidado. 300 mil km por segundo. Tan rápido que un rayo de luz podría orbitar la tierra siete veces en un segundo. Me imagino a la luz saliendo de la boca de Dios, una gloria resplandeciente nunca antes vista. Yendo más rápido de lo imaginable. Y cuando lo hizo, el Universo se encendió.

La Biblia dice “Por la palabra del Señor fueron creados los cielos, y por el soplo de su boca, las estrellas”. Sal. 33:6.

Vivimos en una pequeña subdivisión del Universo, una galaxia que llamamos Vía Láctea. Esa es una pequeña parte del Universo, un Universo tan grande que usamos como regla el “año luz” para trasladarnos. ¿Y qué es un año luz? Algunos usan mal el término y lo confunden con una unidad de tiempo (“hace años luz que no lo veo”), pero en realidad es una medida de distancia. La distancia que recorrería un rayo de luz en un año. Sabiendo que corre a 300 mil Km x seg, al año recorre 9.46 billones de kilómetros. Y esta es una de las principales medidas que usamos para trasladarnos por el Universo que Dios ha creado. Así de grande. El centímetro no te serviría de nada. ¿El metro? ¿El kilómetro? insignificantes, no te servirán para recorrer el Universo de Dios. Necesitaríamos una regla de 9.46 billones de Km. para medir las cosas en el Universo de Dios. Y nuestra pequeña subdivisión, la Vía Láctea, apenas si es visible. Consiste de entre 200 y 400 mil millones de estrellas. Sólo en nuestra subdivisión. No miles, ni millones, sino miles de millones de estrellas en la Vía Láctea. Y los astrónomos dicen que hay cientos de miles de millones de otras subdivisiones y galaxias en el Universo conocido.

Foto 1. Esta toma es de donde vivimos. Es una instantánea de la Vía Láctea. Le vamos a dar zoom para acercarnos un poco. Foto 2. Esta imagen es un primer plano de una formación de estrellas en nuestra subdivisión, tomada por un doctor en astronomía sudafricano de fama mundial y quien es un fiel cristiano y tiene un testimonio de conversión impactante (David Block ). Él nos dice que si quisiéramos contar las millones de estrellas en la Vía Láctea, una estrella por segundo, empezando por cualquiera, nos llevaría 12,500 años sólo para contar las estrellas de la Vía Láctea.

¿Quieres saber cómo el Universo nos dice que Dios es enorme? “¿Con quién, entonces, me compararán ustedes? ¿Quién es igual a mí?, dice el Sagrado. Alcen los ojos y miren a los cielos: ¿Quién ha creado todo esto? El que ordena la multitud de estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre. ¡Es tan grande su poder, y tan poderosa su fuerza, que no falta ninguna de ellas! “. Isa. 40:25, 26. En esta noche definiremos su magnitud. No tiene nuestro tamaño. No tiene un cerebro como nosotros. No piensa como nosotros. El trabaja en un lienzo mucho mayor de lo que jamás soñamos o imaginamos, y es más grande que cualquier cosa que hayamos visto en toda nuestra existencia. Es inmenso. Y los cielos nos dicen algo más esta noche. Nosotros somos muy pequeños.

Veamos qué tan pequeños. Foto 3. Aquí tienen una toma combinada de nuestra subdivisión, la Vía Láctea. Se combinaron cientos de miles de fotografías, y se calculó cómo se vería la Vía Láctea desde afuera. Tiene un núcleo con franjas. Es una galaxia espiral con franjas. La distancia de un extremo a otro es de 100 mil años luz. Si tu vecino vive al otro lado de la galaxia, te llevaría 100 mil años viajando a la velocidad de la luz para poder visitarlo. Así de pequeño es nuestro vecindario llamado Vía Láctea. ¿Y dónde estamos nosotros? Seguramente en el centro, estarás pensando. Pero ni siquiera estamos en el centro de nuestra subidivisión. Y no les gustaría vivir en ese centro, porque da miedo.

En realidad, vivimos aquí: Foto 4. No podríamos poner una marca en esta foto con el tamaño relativo a nuestro sistema solar. La distancia de nuestro sol al centro de la Vía Láctea, es de 27,700 años luz. Y allí, en algún lado, hay una estrella, entre los miles de millones de estrellas. No es la más grande, ni la más brillante, a la que llamamos Sol. Y a su alrededor, orbitan estas bolas, una de las cuales se llama Tierra, nuestro hogar.

Foto 5. Allí estamos ustedes y yo. Esta imagen fue tomada por el Apolo. Un día fuimos lo suficientemente listos para salir del planeta por primera vez. Aunque para uds. es “Ah, sí, la Tierra, ya la había visto antes”, la primera vez que nuestros padres vieron esta foto a finales de la decada de 1960, fue como un “wow!!”. Bellísimo. Lo que ven en esta imagen es África, si recordamos nuestras clases de geografía. Vemos la punta de África del Sur hacia la mitad de la Tierra, con algo de nubes sobre el Cabo de Buena Esperanza. Vemos el desierto del Sahara y el Mar Mediterráneo. Lo asombroso de la foto es que aquí no ven divisiones políticas, países, ciudades o gente. No se ve la gran necesidad que hay allí. La pobreza, la lucha, el dolor, la gloria, el glamour, el carro del vecino. A medida que nos alejamos empezamos a tener el sentimiento de que quizá no somos tan grandes después de todo. Sabemos que Aquél que hizo este mundo debe ser enorme. Pero de pronto tuvimos la sensación de que sí eramos grandes, algo que quizá la caída del ser humano originó, engañándonos. Y tal vez no somos tan importantes como pensábamos. Nuestras vidas no son tan pomposas como nos imaginábamos. Hay una cita muy interesante de Neil Armstrongm, el primer ser humano en poner su pie en la Luna. Él dice: “Recuerdo camino a casa, en el Apolo 11, que de repente me llamó la atención un pequeño chicharito bello y azul. Era la Tierra. Levanté el pulgar y cerré un ojo. Y mi pulgar tapaba el planeta Tierra”. Concluye, “no me sentí un gigante, me sentí muy, muy pequeño”.

El salmista estaba en lo correcto al afirmar “Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste, me pregunto: «¿Qué es el hombre, para que en él pienses? ¿Qué es el ser humano, para que lo tomes en cuenta?»” (Sal. 8:3,4)

En 1977 se lanzó la sonda espacial Voyager en la misión de tomar imágenes de los planetas del sistema solar. 13 años más tarde, científicos de la Nasa enviaron un mensaje al Voyager: “Antes de seguir, gira y toma una última foto panorámica de todos los planetas visitados”. A esta alturas, el Voyager estaba a 6 mil millones de kilómetros, viajando a 64, 372 km/h alejándose del Sol. Y saca una serie de fotos. No se puede tener en una sola toma a Urano, Neptuno, Saturno y los planetas que visitó, y entonces toma una sucesión de 60 imágenes. Y las envía de vuelta a la Tierra. Cada imagen tiene 640 mil pixeles, en cada una de las 60 imágenes. Y uds. saben lo que es un pixel, ese pequeño punto que constituye una fotografía. A 6 mil millones de km. los pixeles toman cinco horas y media cada uno para lelgar a la Tierra. 60 imágenes, con 640 mil pixeles cada una, demorando 5 horas y media cada pixel. ¡Y nos quejamos de la velocidad de la red en México! Eso sí es un problema inmenso de conexión. Y tarda meses en llegar una imagen. Pero cuando llegaron, dejó atónitos a los científicos.

Verán una foto famosa. La imagen que nos llegó cuando se le dió la forma compuesta a 6 mil millones de kms., llamada El Punto Azul Pálido, y es considerada una de las 10 mejores fotos de la ciencia espacial. Foto 6. “¿Me perdí de algo? ¿Esa es una de las mejores fotos espaciales?”. De hecho esta foto inspiró un libro de Carl Sagan y fue usada al final de la película del premio nobel Al Gore (diciendo “Esto es todo lo que tenemos”). “¿Esperamos meses para recibir esta foto?” No es una foto que mandarían a revelar en fotobenavides.com :) Las bandas de color que se ven son rayos de luz del Sol, aún visible a esa distancia. En uno de los rayos de luz solar, suspendida, parece flotar una pequeña partícula. Ahora se las señalo dónde está exactamente. Foto 7. Ahí la tienen.

Regresando a la foto 6, es la foto de la Tierra a 6 mil millones de kms. La tierra atrapada en un rayo de luz. Carl Sagan, en el libro que les comenté, escribe que es conmovedor pensar que todas las personas que han existido en toda la historia vivieron sus vidas en ese pequeño punto azul pálido. Da la sensación de que nuestra vida es infinitesimal. Sólo un respiro. No trato de hacerte sentir pequeño. Quiero que veas que ¡eres pequeño!

Pero es una insignificancia significativa. Aún así de pequeños, nos conoce y valora la Majestad que nos hizo creó, que nos ama y nos conoce aún siendo así de pequeñitos en una partícula diminuta flotando a través del cosmos amplio que Él ha hecho. Él sabe el nombre de cada estrella, Él las creó y las puso en su lugar. Y en este preciso lugar, Él podría empezar desde atrás y llamaría a cada uno por su nombre, a todos. Y el gran Creador de los cielos y la Tierra podría caminar por este lugar y llamar a cada uno esta noche por su nombre. Él nos conoce, está consciente de nosotros y nos ama, y ha venido a invitarnos a tener una relación con Él que nunca tendrá fin. Es asombroso cuando piensas qué grande es Él que conocemos su Nombre.

Ahora quiero llevarlos rápido en un viaje hacia afuera. Nos alejaremos a 150 millones de Km del pequeño punto azul pálido a nuestra estrella más cercana, el Sol. No sabemos qué nombre le puso Dios pero nosotros así lo llamamos. Foto 8. Una inmensa bola de fuego. 5507 grados centígrados en la superficie. Es como millones de bombas nucleares explotando cada segundo. El haz de luz tarda sólo 8 minutos en atravesar los 150 millones de Km hasta nosotros. Y salió de la boca de Dios. No es un Dios débil o flojo. Es un Dios grandioso y ¡hoy le estamos rindiendo culto! Él es intenso, poderoso y divino, y tiene un esplendor radiante. Y tiene Poder, y de su boca salen cosas así. Eso debemos recordar, a Él es a quien le rendimos culto. El sol tiene cien veces el diámetro de la Tierra.

Para darnos una idea, vean la foto 9. Esto les da la perspectiva. Por eso esta noche querrán agradecer a Dios que estamos a 150 millones de Kilómetros del Sol. Veamos ahora la foto 10. Esta foto fue tomada por el Instituto Solar Sueco, donde hacen estudios de acercamientos de la superficie solar. Eso es lo que obtenemos. Un fuego feroz. Los científicos dicen que es necesario el Producto Nacional Bruto de Estados Unidos durante siete millones de años, para que la empresa de electricidad hagar funcionar el sol por un segundo. Dicho de otro modo, en un segundo el Sol produce aproximadamente un millón de veces la cantidad total de energía que el mundo entero utiliza en un año (cita). Y esta es sólo una de las miles de millones de estrellas en nuestra Vía Láctea que está entre miles de millones de subdivisiones en el Universo de Dios. Él es Grande.

Usemos ahora la regla de la que hablamos en un principio, el año luz, 9.46 billones de Km. Vayamos a 440 años luz. Llegamos a esta hermosa constelación llamada Pléyades (palomas, en griego). Foto 11. Es mencionada varias veces en la Biblia. En el Antiguo Testamento, en los profetas (Amós 5:8,9) y en Job (38:31). Dios le dice a Job: “¿Acaso puedes atar los lazos de las Pléyades, o desatar las cuerdas que sujetan al Orión?”. En un lugar de las Escrituras dice que Dios mide el Universo con la palma de su mano (Isa. 40:12)

Demos un salto ahora un poco más grande. Iremos a 1,000 años luz, a Vela Pulsar. Foto 12. Es abrumador. Y ¿qué es un pulsar? Una estrella de neutrones que emite radiación pulsante periódica. Viene de “Pulsating Star”, y tienen una gran intensidad magnética. Su centro oscila 11 veces por segundo y es inmensa. Es el remanente de una supernova. Y no solo es hermosa para contemplarla a mil años luz de nosotros. Apuntando un radiotelescopio a Vela Pulsar, esto es lo que recibimos. Sonido 1. Hace eso todo el día y toda la noche. ¡El Dios a quien veneremos en serio que es Grande! ¡Mucho más de lo que nos imaginamos! ¡Toda la creación adora y glorifica a Dios! ¡Vela Pulsar dijo “Yo también quiero alabar a Dios!”

Paremos a 8,000 años luz. Ésta es la Nebulosa Reloj de Arena. Foto 13. ¿No tenemos un Dios creativo? Es una estrella que muere y emite toneladas de gases. Y está justo en el medio de lo que parece un globo ocular. Pareciera que Dios sí nos observa desde los cielos después de todo. Y si no, nos ve con la Nebulosa Hélix. Foto 14. O con el Anillo Polvo de Estrellas (Foto 15 ). Tiene muchas opciones para vernos. ¿No es asombroso?

Ahora un salto a 28 millones de años luz. Ustedes hacen luego las cuentas, 28 millones por 9.46 billones de Km. Llegamos a la Galaxia Sombrero. Foto 16. Es una de las bellezas del universo. Tiene un ancho de 500 mil años Luz. Recuerdan que la Vía Láctea tiene 100 mil años luz. Cinco veces más que nuestra subdivisión. Ahí está, enalteciendo a Dios, revelando su Grandeza y Su Majestuosidad, la que cantamos y alabamos cada que podemos.

Ahora saltamos y llegamos a la favorita de la astronomía, la Galaxia Remolino. Foto 17. Está a 31 millones de años luz. Y pueden ver por qué es la favorita. Está sentada en el espacio de cara a la Tierra. La llaman Galaxia de Gran Diseño, y creo que todos estaremos de acuerdo. Está conformada por miles de millones de estrellas. Algunos científicos dicen que por 300 a 500 miles de millones. Se llama Remolino, porque parece que podría absorbernos. Pensaban que estaba absorbiendo la mancha de la derecha, que es otra galaxia. Pero en realidad no están tan cerca. Las áreas rosas son feroces incubadoras formadoras de estrellas. Y las estrellas nacen ahorita, mientras estamos rindiendo culto a Dios. Cada segundo nace una nueva estrella.Y Dios le pone nombre a cada una y las coloca donde están, en Su universo.

Pero ahora quiero llevarlos más lejos, creo que ya están listos. Tan lejos que no puedo decirles lo que están a punto de ver. No alcanzan las palabras para describirlo. Iremos muy, muy, muy lejos. Veamos

Foto 18. El hizo todo lo que esta noche hemos visto. Las Escrituras dicen que Dios hizo el mundo a través de Jesús (Sn Juan 1:3). En otra parte el apóstol Pablo dice “porque por medio de él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra” (Col. 1:16).

Y ustedes pensarán cuál es la relación con lo demás. Vemos todas estas maravillas y ahora la cruz. El Creador de todo llega a ese Punto Azul Pálido. El Creador de todo el Universo, colgando de una cruz que Él mismo creó. Y podemos oir las palabras de Pablo que hemos oido tantas veces, pero que están tan a lugar en esta noche: “quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!” (Fil. 2:6-8).

Y miren lo que el salmista escribió hace miles de años. “El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor… No nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según nuestras maldades. Tan grande es su amor por los que le temen como alto es el cielo sobre la tierra”. (Sal. 103:8,10,11) Ni siquiera sabemos cuán alto es esto! No estamos seguros ni de cómo es allá afuera! ¡Nuestra regla no llega tan alto! El salmista sigue diciendo: “Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente.” (ver. 12)

Hay libertad en la cruz que sentimos proyectada en este lugar en este momento. Hay purificación. Hay perdón. Renovación. Lavamiento. Porque en Jesucristo no hay condenación. Se ha terminado con el pecado si tu aceptas ese sacrificio. A eso llamamos Gracia Astronómica.

Quiero mostrarles una última imagen antes de responderle juntos a Él. Aunque piensen que ya no hay más imágenes que pueda mostrarles, después de ver esta. Es el Hijo de Dios, crucificado por mis pecados.

Recuerdan la Galaxia Remolino de la foto 17 (ver de nuevo). Con el telescopio espacia Hubble, gracias al cual tenemos la mayoría de las imágenes vistas en esta noche, pudieron apuntar al centro de esta Galaxia. Y ahí se encuentra la llamada Estructura X, en el núcleo de la Galaxia Remolino. A 31 millones de años luz. Foto 19. No les voy a decir científicamente que es una cruz. Ustedes tienen la mejor opinión. Le comentaba a mi hermano Samuel que alguien podría comparar ver la cruz en el centro de esta galaxia con las apariciones de figuras religiosas en diversos lugares como nubes, sillas, comales, etc. Los psicólogos le llaman a esto Pareidolia. Pero Samuel me decía que él no necesita una prueba como esta para creer en Dios, pero quizá hay personas que sí, entonces Dios permite esto por dichas personas. Podemos ver, si lo queremos así, la gracia de Dios en donde quiera que miramos.

Hay gracia divina en todos lados. Y mucho antes de que ustedes decidieran qué iban a hacer con Dios, Él ya había decidido qué haría con ustedes. No lo que nos correspondía por nuestros pecados. Sino darnos a Su hijo en cambio de la paga merecida de nuestros pecados. Se dió a sí mismo, y una invitación para vivir eternamente en una historia grande que trata sólo de Él. Es gracia divina y esperanza.

Hemos visto suficiente esta noche para confiar en él por el resto de nuestras vidas.

Si deseas descargar el archivo de PowerPoint lo puedes hacer de esta liga: archivo de indescriptible.

Te dejo un video con una canción que inspiró esta reflexión.

(Transcripción y adaptación de un tema de Louie Giglio hecha por Daniel Gutiérrez)

Puedes descargar la transcripción en formato Word de la siguiente: liga.

Actualización de Abril de 2014. Encontré en Youtube el video, a disfrutarlo :)